Problemas de la Telefonía Celular de Hoy
Teléfonos que dan ocupado constantemente,
mensajes que no llegan y lugares donde no hay señal, es el escenario habitual
desde hace un tiempo, que se ha ido profundizado en los últimos meses. ¿Qué
pasa con los teléfonos celulares que andan tan mal?
Lo que sucede es que
estamos hablando de 58 millones de celulares en un mercado colapsado, los
reclamos superan la posibilidad de solución. Es un problema de fondo, no ha
crecido la red en la proporción que creció el mercado, teléfonos que antes
servían sólo para hablar y ahora
transfieren datos, y si a eso se le suma
la falta de inversión, es lógico que colapse.
Por lo cual para encontrar una solución hay q tomar el problema de raíz,
apostando a la inversión y regulando las condiciones del servicio.
Los
cinco principales problemas de la telefonía celular según los reclamos de los
consumidores y usuarios son la cobertura, los precios, el cobro por minuto, el
vencimiento de la carga y la atención a los clientes.
En el último año, los
usuarios de teléfonos celulares ganaron derechos largamente esperados.
Entre ellos, el de conservar el número al cambiar de empresa y el de pagar por
las llamadas sólo a partir del momento en el que alguien atiende. También,
recibieron compensaciones por problemas que hicieron caer el servicio por
horas. Avances que todos reconocen. Sin embargo, expertos en
telecomunicaciones, organismos de control y asociaciones de usuarios dicen
que falta mucho por hacer para llegar a una situación ideal. Y
señalan cinco grandes deudas que el sistema aún mantiene con
la gente.
1) Las fallas en la cobertura
La expansión de los “smartphones” potenció el tráfico de datos, y la capacidad de las redes no creció al mismo ritmo. En consecuencia, en las zonas más pobladas, los canales se saturan, lo que se traduce en llamadas que se cortan, mensajes demorados y un servicio de Internet lento e intermitente. Algunos analistas y técnicos en comunicación aseguran que el problema se debe a que no se ha invertido lo suficiente.
La expansión de los “smartphones” potenció el tráfico de datos, y la capacidad de las redes no creció al mismo ritmo. En consecuencia, en las zonas más pobladas, los canales se saturan, lo que se traduce en llamadas que se cortan, mensajes demorados y un servicio de Internet lento e intermitente. Algunos analistas y técnicos en comunicación aseguran que el problema se debe a que no se ha invertido lo suficiente.
2) Precios altos y “discriminatorios”
Asociaciones de usuarios aseguran que los argentinos pagan tarifas caras. La afirmación tiene sustento: el último estudio del Diálogo Regional sobre la Sociedad de la Información ubicó a Argentina como el tercer mercado móvil más caro entre 62 países, tomando los precios en dólares con paridad de poder adquisitivo de una canasta de servicios. Y además, se cuestiona que el sistema resulta injusto porque los usuarios prepagos abonan precios por minuto hasta 6 veces más caros que los de un abono. Por esto, la Auditoría General de la Nación advirtió que la modalidad de recargas es “discriminatoria” y “perjudicial para los usuarios”.
Asociaciones de usuarios aseguran que los argentinos pagan tarifas caras. La afirmación tiene sustento: el último estudio del Diálogo Regional sobre la Sociedad de la Información ubicó a Argentina como el tercer mercado móvil más caro entre 62 países, tomando los precios en dólares con paridad de poder adquisitivo de una canasta de servicios. Y además, se cuestiona que el sistema resulta injusto porque los usuarios prepagos abonan precios por minuto hasta 6 veces más caros que los de un abono. Por esto, la Auditoría General de la Nación advirtió que la modalidad de recargas es “discriminatoria” y “perjudicial para los usuarios”.
3) Fraccionamiento por minuto
En Argentina, el que habla 1 minuto y 5 segundos debe pagar el precio de 2 minutos, por lo cual la empresa gana dinero por servicios que nunca brindó. Retrocedimos: en los ‘90, Miniphone fraccionaba cada 10 segundos, y hoy todo es por minuto.
En Argentina, el que habla 1 minuto y 5 segundos debe pagar el precio de 2 minutos, por lo cual la empresa gana dinero por servicios que nunca brindó. Retrocedimos: en los ‘90, Miniphone fraccionaba cada 10 segundos, y hoy todo es por minuto.
4) El vencimiento de la carga
Otro cuestionamiento es para los plazos de vencimiento de las recargas, que según la Auditoría son “exiguos” y presionan al usuario a consumir más para no perder algo que compró. ¿Por qué con los celulares nuestro dinero se vence?”, estos plazos promueven “ventas compulsivas ilegales por ser violatorias del principio de lealtad comercial”.
Otro cuestionamiento es para los plazos de vencimiento de las recargas, que según la Auditoría son “exiguos” y presionan al usuario a consumir más para no perder algo que compró. ¿Por qué con los celulares nuestro dinero se vence?”, estos plazos promueven “ventas compulsivas ilegales por ser violatorias del principio de lealtad comercial”.
5) Las fallas en la atención al cliente
Se critica lo engorroso que resulta hacer reclamos, en especial por teléfono. Se estima que nos lleva entre 47 y 52 minutos al teléfono, entre la espera y las distintas etapas. El usuario debe explicar su problema varias veces a distintas personas y, a veces, para colmo, ni siquiera le dan una solución.
Se critica lo engorroso que resulta hacer reclamos, en especial por teléfono. Se estima que nos lleva entre 47 y 52 minutos al teléfono, entre la espera y las distintas etapas. El usuario debe explicar su problema varias veces a distintas personas y, a veces, para colmo, ni siquiera le dan una solución.
Si bien es cierto que
la solución a estos problemas no parece posible a corto plazo, debido a la
inversión y obras que se deben realizar, los consumidores tienen que continuar informándose
sobre los derechos que los asisten y reclamando aquello que le es debido. Es
por ello que existen organismos como la Comisión Nacional de Comunicaciones
(CNC) que procuran el cumplimiento de las normativas vigentes e intentan
proteger a los consumidores, muchas veces sin éxito y sin satisfacer sus
reclamos, pero no es me menos cierto que con 58 millones de líneas activas, el
compromiso tiene que ser conjunto, Organismos de Contralor, Provedores y CONSUMIDORES.
Tampoco se debe
perder de vista que los reclamos que efectúa un solo consumidor pueden
beneficiar a todos, por aquel tan atinado criterio jurídico del “derecho colectivo”, pero esto no significa
que los usuarios de este tipo de servicios debemos liberarnos de la
responsabilidad y caer en el criterio simplista de “…que
otro realice el reclamo…” o “…por 5 pesos no voy a reclamar”, sino
comprometernos, debido a que esta es la única manera de que esto empieza a
cambiar.
“Consumidores somos todos, infórmate, tus derechos
valen”
Oficina Municipal de Información al Consumidor
(OMIC Posadas)

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