QUE DEBEMOS TENER EN CUENTA ANTES DE "SACAR" UN CRÉDITO
El papel que desempeña el crédito dentro de la economía es de gran importancia, debido a que, entre otras cosas, es un instrumento muy eficaz en el proceso de reactivación económica, ya que es el crédito, una de las formas más eficaces en cómo puede impulsarse el desarrollo de una economía.
Sin lugar a dudas, la calidad de la economía de un país es observable, entre otros indicadores, a través de la eficacia de su sistema financiero y los servicios crediticios que la misma ofrece a los diversos agentes económicos.
También se puede mencionar que solamente a través de esquemas crediticios adecuados será posible que la economía recupere el dinamismo que tanta falta hace hoy día, ello con la finalidad de dar solución, entre otras, a las necesidades de trabajo y desarrollo del país. Es necesario por lo tanto crear las bases de un sistema financiero integral que impulse el crecimiento de los diversos sectores de la economía.
Si bien es verdad que para la mayoría de nosotros es difícil lograr nuestros sueños, aspiraciones o cubrir nuestras necesidades (en el corto plazo), sin la ayuda extra que ofrecen los bancos y entidades financieras pues estas pueden colocar en nuestras manos dinero en efectivo rápidamente, pero también, no es menos cierto que después de acceder a algún tipo de crédito de entidades financieras o bancarias podemos tener grandes complicaciones a la hora de afrontar el costo del mismo.
Usualmente cuando se concreta un acuerdo, sea cual sea el tipo, entre dos o más partes, la firma del mismo es precedida por negociaciones en las que las partes exhiben sus términos, buscan clausulas convenientes y cuidan sus intereses.
En el caso de la contratación de servicios financieros, al menos en el caso de servicios "más usuales"(créditos, hipotecas, seguros), las empresas financieras ofrecen ciertas "condiciones generales de contratación", cada empresa pone a disposición del consumidor un modelo de contrato "tipo", en el cual el consumidor no puede negociar sus términos, condiciones y prácticamente son impuestas por la empresa, es decir, el consumidor no tiene opción: lo firma o lo deja.
Este tipo de contratos llamados “contratos predispuestos” o de “adhesión”, en los que no existe igualdad entre las partes contratantes (con términos en los que el proveedor de servicios generalmente resulta sobreprotegido), en los que no se ha experimentado ningún tipo de discusión o negociación, pues el empresario ostenta una privilegiada posición que le posibilita imponer su voluntad al consumidor y eventualmente se constituyen en el origen de "desequilibrios " primero y posteriormente en el origen de los "abusos" que pueden perjudicar gravemente al consumidor.
Recomendamos que antes de acceder a este tipo de convenios es importante tener en cuenta algunas particularidades como:
1. Analizar otras alternativas.
· El ahorro es la mejor opción, aunque la situación de las economías familiares no es la más próspera para poder ahorrar. Sin embargo, un estudio exhaustivo de nuestros ingresos y gastos del hogar, nos puede permitir elaborar un presupuesto familiar en el que seamos capaces de prescindir de aquellos gastos innecesarios, por un tiempo.
· Pedir prestado a un familiar o un amigo, en este caso las partes pueden fijar libremente los intereses y acordar condiciones más flexibles que las entidades de crédito. Las posibles desavenencias pueden resolverse mediante un contrato por escrito registrado ante un notario.
· Pedir un anticipo de sueldo en el trabajo, si es que en su fuente laboral tiene esta posibilidad.
· Adquirir el bien que desea a plazos, algunos centros comerciales brindan esta posibilidad, aunque el monto final de la compra suele ser un poco mayor que cuando se paga al contado.
2. Definir cuál es el objetivo específico para el que necesito el crédito.
Es diferente solicitar un crédito para invertir (y tener la posibilidad de generar más dinero) que solicitarlo para gastarlo.
Si se toma la decisión de obtener un crédito para un fin específico, no hay que alejarse de ese fin.
3. Analizar las posibilidades de pago.
Se debe tener en cuenta cuales son las posibilidades de pagar el crédito y el interés en el futuro, observando algunas variantes como por ej. La estabilidad laboral, capacidad de ahorro, ingresos seguros en el futuro, etc.
4. Estime su capacidad de endeudamiento.
Se debe analizar cuánto puede realmente se puede pagar todos los meses, y así estimar el monto de la deuda que puede tener, sin que a la larga afecte seriamente a su economía. No se deben asumir compromisos que no se puedan cumplir y que pueden significar la pérdida de sus propiedades.
Para esta estimación, usted debe tener en cuenta sus ingresos mensuales (o el total de ingresos en el hogar) y por otro lado, todos los gastos fijos mensuales; quedando así estimado el ingreso neto mensual.
Total de ingresos - Total de gastos fijos = Ingreso Neto
Las entidades financieras consideran que el 35% de los ingresos familiares netos es el máximo porcentaje de endeudamiento.
5. Obtenga la Información y el Asesoramiento suficiente.
Una buena opción previa a la contratación con algún banco o entidad financiera es la de informarse y/o asesorarse en cuanto a cuales son nuestro derechos y obligaciones como consumidores.
· Cláusulas abusivas y ambiguas.
· Libertad de elección.
· Información adecuada y veraz.
· Publicidad.
· Trato digno y equitativo.
“Consumidores somos todos, infórmate, tus derechos valen”
Oficina Municipal de Información al Consumidor
(OMIC Posadas)

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